En
Beneyto,
no parece haber límites entre la expresión espontánea
y el rechazo al análisis racional. Se diría que halla
sus propios valores en el sentimiento y la emoción. Su iconografía
intenta reivindicar los significados puramente plásticos y captar
el don comunicativo de la línea y el color de una conducta estética
vitalista.
HELENA
ARAUJO